La alimentación, el descanso, la actividad física y el estrés forman parte de una relación compleja que puede influir en cómo nos sentimos. Las hormonas y los neurotransmisores participan en procesos como el apetito, el sueño, la energía y el estado de ánimo.
¿Por qué lo que comes puede afectar cómo te sientes?
Pasar muchas horas sin comer o consumir una gran cantidad de carbohidratos de rápida absorción puede producir cambios en la energía de algunas personas. La respuesta no es igual para todos y también depende de la porción y de los demás alimentos de la comida.
El intestino participa en numerosos procesos del organismo. Una alimentación variada que incluya fuentes de fibra, proteínas, grasas y micronutrientes contribuye a cubrir las necesidades generales del cuerpo.
Azúcar, energía y estrés
Después de consumir azúcar o carbohidratos, el cuerpo libera insulina para ayudar a manejar la glucosa. Algunas personas perciben altibajos de energía después de ciertos alimentos, pero el azúcar no explica por sí solo el estrés o la ansiedad.
En lugar de buscar un ingrediente que “equilibre las hormonas”, resulta más útil mantener hábitos sostenibles: comidas regulares, buen descanso, hidratación, movimiento y manejo del estrés.
Alimentos que pueden formar parte de una dieta variada
- Aguacate, nueces y semillas
- Vegetales de distintos colores
- Yogur natural u otros alimentos fermentados
- Cacao sin azúcar
- Fuentes de proteína adecuadas para ti
Si buscas reducir el azúcar añadida, también puedes comparar snacks elaborados con alternativas como stevia o monk fruit. HUIPI cuenta con distintas presentaciones sin azúcar añadida; revisa sus ingredientes y tabla nutrimental para elegir la más apropiada.
Los cambios persistentes en el ánimo, el sueño o la energía deben comentarse con un profesional de la salud. Ningún alimento por sí solo diagnostica, previene o trata un problema hormonal o emocional.